Alianza presenta con gran éxito tres ensayos musicales en La Quinta de Mahler

Se trata de una nueva colección, Alianza Música–Biblioteca Básica, que arranca con los títulos: “El cuarteto de cuerda. Laboratorio para una sociedad ilustrada” de Cibrán Sierra, “El piano: 52 + 36” de Justo Romero y “La ópera. Voz, emoción y personaje” de Laia Falcón.
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20/noviembre/2014, La Quinta de Mahler, Madrid.

La editorial Alianza presentó en La Quinta de Mahler, tienda-espacio de encuentro enfocada en música clásica, su nueva colección: Alianza Música–Biblioteca Básica, una serie dirigida a melómanos, aficionados y lectores interesados en general que pretende aunar amenidad y erudición, o como Valeria Ciompi, directora editorial de Alianza, especificó al inicio de la presentación, “ser una puerta abierta al disfrute”. Y lo hicieron presentando tres títulos a la vez: El piano: 52 + 36 de Justo Romero, El cuarteto de cuerda. Laboratorio para una sociedad ilustrada de Cibrán Sierra y La ópera. Voz, emoción y personaje de Laia Falcón, autores todos quienes estuvieron presentes.

El director de la colección es Javier Alfaya, periodista, poeta, ensayista, novelista y traductor gallego con una obra de más de diez títulos publicados, quien además fungió como moderador.

De los autores, la primera en intervenir fue Laia Falcón, soprano y profesora, quien subrayó que de “los tres clanes reunidos”, el suyo, el de la ópera, era “el más estrafalario” (ella tiene el pelo rojo) y destacó que en su libro puso especial atención a la cualidad de conjunto que posee la propia naturaleza de la ópera y a su ambiente constantemente festivo. Asimismo, enfatizó que la publicación es a su vez un ejercicio narrativo en torno a la historia de la ópera.

Cibrán Sierra, integrante del aclamado Cuarteto Quiroga, aclaró que se trata de su primer libro y que el enfoque que predomina a lo largo de las páginas es el de situar al cuarteto de cuerdas desde una perspectiva social, de ahí lo de “laboratorio para una sociedad ilustrada” que reza como subtítulo de su ensayo, siendo el cuarteto de cuerdas como un ente que confronta y cultiva valores cívicos ya que se requiere “escuchar antes que hablar” en un “plano de igualdad” entre cuatro intérpretes que mientras practican su repertorio debaten continuamente aspectos sobre la obra en cuestión, el impacto que tienen sobre ellos y el que creen tendrá sobre los demás. A ello, Sierra añadió una especie de “cartografía” en el que se detallan datos e información acerca de todos aquellos elementos que conforman la escena de los cuartetos de cuerda (grupos en activo, salas, nombres, discos, festivales, etc.), así como un árbol genealógico para entender la evolución de este género al que el autor calificó como “el más importante” y uno decisivo en el que los compositores verdaderamente miden sus capacidades.

Por su parte, Justo Romero declaró que es “un sueño trabajar con una editorial como Alianza” y señaló que de todos sus libros publicados este es el más suyo ya que contiene muchas anécdotas personales, además, por supuesto, de aspectos históricos y técnicos tanto del piano universal como particularmente del piano español, hacer autóctono que reivindica en el texto, todo ello escrito de manera ligera y hasta cómica. Romero terminó su intervención bromeando con que Juan Lucas, director de La Quinta de Mahler y de la publicación online El arte de la fuga, había colocado aposta sobre el piano vertical a un lado de él varios títulos dedicados al piano como el de Vladímir Hórowitz, Hugo Riemann, Stuart Isacoff, J. Siepmann y hasta el de Piano para Dummies, entre otros, para tratar de intimidarle. Nada de eso, esos libros siempre están ahí y, de hecho, el nombre de Justo Romero pasará a formar parte de todos estos autores.

Alfaya y Ciompi adelantaron que un libro sobre el lied y otros sobre la orquesta vienen en camino y como estupendo colofón a la presentación, el pianista valenciano Antonio Galera López interpretó en el mismo piano antes citado (que en su día perteneció a Gian Castelli, traductor y crítico musical) el Allegro de Concierto op. 46 de Enrique Granados, y finalmente Laia Falcón se encaramó en la mesa de presentación para cantar “Black Max”, una canción cabaretera compuesta por William Bolcom y Arnold Weinstein, que Galera acompañó al piano.

Con una exitosa respuesta de público (La Quinta de Mahler apuntó en su cuenta de Facebook que quizá se tratara de un record de asistencia), se puede sentenciar que esta nueva ramificación musical de la editorial Alianza empieza con buen pie. Y qué bueno.


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