ANTÒNIA FONT. Vosté ès aquí

Una demostración del poderío creativo de Joan Miquel Oliver.
Antònia-Font-Vostè-és-aquí-promo-lvú

Antònia-Font-Vostè-és-aquí-LVÚ¿Quién podría haber predicho que los mallorquines Antònia Font publicarían un álbum de, ni más ni menos, 40 canciones, cuando todavía se mantenía fresco y novedoso su anterior trabajo, Lamparetes (Robot Innocent, 2011)? Y ni siquiera se trata de un disco doble (como se podría pensar dado el número) porque todos los temas son pequeñas piezas (la más corta 0:48, la más larga 2:57), aperitivos musicales, breves obras de gran ingeniera imaginativa, reducidos temas realizados con experimentada mano de artesano, que en su conjunto apenas superan la hora de audición. ¿Cómo podemos comprender y situar, entonces, Vosté ès aquí (Robot Innocent, 2012)?, ¿es una locura, un atrevimiento, un descaro, una ruptura, una marcianada, una inocentada, una demostración del poderío creativo de Joan Miquel Oliver, un auténtico desmarque de todo el pop/rock que se está haciendo en el resto del territorio español (y mundial)? No sé, a decir verdad yo también me he quedado perplejo.

Antecedentes claros sí que los hay: El Commercial Album (1980) de The Residents tenía la misma cantidad de temas y un modo de proceder bastante similar, por ejemplo. Meditándolo, vaticino que este álbum representará en Antònia Font un caso aislado dentro de su misma discografía. Es, ante todo, un paso hacia otra cosa, un escalón que lleva a un trampolín, y sólo por eso me parece que escucharlo es interesante e incluso importante, porque esta banda no es como cualquier otra. Definitivamente, este álbum no es superior al nivel que ya nos han manifestado en anteriores trabajos, pero tampoco considero que sea inferior.

Evidentemente, en Vosté ès aquí hay cabida para mucho: a parte del catalán (o mallorquín), cantan un tema en francés (“Nous partons pour la France”, a modo de reggae), otro en inglés (“Blood, devastation, death, war and horror”, una de las más extrañas del conjunto, con una distorsionada guitarra repitiendo un riff al borde de lo soportable), y otra en ¡castellano! (una versión más suave de “Leyenda negra” de la banda manacorense Tots Sants). Hay blues (“Goril•les vestits”, aunque también le meten samplers de óperas), a capela (“Cartes de Ramiro”), rock duro (“Punyeta món”), instrumentales (“Vosté ès aquí”, “Los devoró la selva”, “Fanfàrria”), motivos navideños (“Santa Claus”), tonos pueriles y juguetones (“Camins de plàstic “), melodías robóticas (“Off with his head”), pop luminoso y un tanto verbereno (“S»alegria des conill”), y temas marca de la casa, que resultan de un estilo ya inconfundiblemente antòniafontiano (por citar tres representativas: “Poesies malversades”, “Aquest” y “Jugam a ciclops”, una de mis favoritas). El inicio es brutal (el trío entre “Sol de taronges”, “Per jo i tots es ciclistes” –posiblemente único single del álbum- y “Sa casa des carboner” es puro subidón) y el final son dos minutos y medio de Universo en tus oídos (“Polaris” es un tema preciosista con falsete). Uff, y me estoy quedando corto.

¿Ahora quién será el valiente que se atreva a pronosticar cuál será el siguiente paso de unos ya totalmente impredecibles (además de imprescindibles) Antònia Font? Sólo nos queda confiar en ellos.


Artículo publicado originalmente en Fac magazine.


¿Te ha gustado lo que has leído? Haz una contribución a través de PayPal entre los 0.10 € y los 18 € (o su conversión a cualquier tipo de divisa) para que La Vida Útil pueda resistir y crecer:

Botón donar Paypal

Sin comentarios... aún

Deja un comentario

*

*

336x280ad

Relacionado con

Suscríbete al boletín de LVÚ

Cada mes tendrás en tu correo electrónico un boletín con el resumen de lo más destacado de La Vida Útil. Si luego te arrepientes, darte de baja es muy fácil.
* = campo obligatorio